
Miles de argentinos se harán eco de una idea lanzada al mundo por un vecino de la localidad bonaerense de Lomas de Zamora, quien vio en la llegada del "hombre a la luna" -concretada un 20 de julio- una forma de unir a los pueblos a través de lazos de
amistad.
Muchos se sumaron a la iniciativa de Enrique Ernesto Febbraro, un profesor de psicología, músico y odontólogo, quien envió la idea de festejar "la amistad" el mismo día del alunizaje en más de 1000 cartas a diferentes países, y logró que le respondieran 700 personas.
A fuerza de sacrificio y más de 1.000 postales enviadas a distintas partes del mundo, Febbraro logró imponer su idea en todo el planeta. El inventor admite que "querer tener un millón de amigos es un gran bolazo".


